Es común que las personas tengan franjas en sus talitot. Entre los judíos ashkenazíes y yemenitas, las franjas negras, o azul oscuro, son típicas. Hoy en día, muchos judíos sefaradíes usan talitot con franjas blancas, aunque algunas autoridades sefaradíes sostienen que la tradición sefaradí original y auténtica favorecía específicamente las franjas negras.1

Aunque no son requeridas en absoluto por la halajá, estas franjas han sido comunes durante siglos, quizás incluso milenios.

En 1960, el arqueólogo Igal Iadín dirigió una excavación en el desierto de Judea, explorando cuevas utilizadas por judíos durante la revuelta de Bar Kojba hace casi dos mil años. Entre los hallazgos había túnicas decoradas con franjas sorprendentemente similares a las que se ven en un talit moderno.

Diseños similares también aparecen en el arte de la antigua sinagoga de Dura-Europos, que data del siglo III de la era común. En una de las representaciones, Moshé aparece vistiendo una prenda adornada con franjas horizontales oscuras, muy parecidas a las túnicas rayadas descubiertas de la misma época.

Si bien algunos sugieren que las franjas del talit son simplemente decorativas,2 el hecho de que la tradición exista desde hace tanto tiempo indica que hay razones más profundas detrás de esta costumbre.

Tejelet: ¿azul o negro?

Una de las explicaciones más comunes es que las franjas azules o negras sirven como recordatorio del tinte tejelet que se usaba para los tzitzit.

La Torá nos dice que los tzitzit, los flecos del talit, deben incluir un hilo de tejelet azul en cada esquina de la prenda.3

Los sabios enseñan que el tejelet era azul, evocando los cielos. El tinte azul se extraía de la sangre de una criatura marina conocida como jilazón. Incluso en la antigüedad, esta criatura era muy rara, apareciendo una vez cada 70 años, lo que hacía que su tinte fuera muy costoso.4

En algún momento, después de que el centro de la vida judía se alejó de la Tierra Santa, se perdió la identidad exacta del jilazón y los procesos necesarios para extraer el tinte. Durante más de mil años, los tzitzit se han hecho únicamente con flecos blancos.

Por eso, algunos explican que las franjas oscuras tienen como finalidad recordar el tejelet.5

Esto, por supuesto, plantea la pregunta: ¿por qué negras y no azules?

La verdad es que muchos sí tienen franjas azules, pero se dan dos razones opuestas para explicar por qué comúnmente se usan franjas negras en lugar de azules.

Algunos explican que usar franjas negras sigue la opinión de Maimónides, según la cual el verdadero color del tejelet se asemeja más al negro, como el cielo nocturno, y no a un azul brillante.6 Alternativamente, algunos explican lo contrario: precisamente porque el tejelet era azul, hacemos las franjas negras, para que nadie crea erróneamente que se usó verdadero tejelet.

Misericordia y juicio

Otra explicación, aunque algo similar, proviene del Zohar, que afirma que el fondo blanco representa jesed, Benevolencia Divina, y la franja azul, negra u oscura representa guevurá, la severidad de Di-s.

Para citar el Zohar:7

Y este tejelet representa el juicio, el atributo de din, asociado con el Nombre Divino A-do-nai. “La ley del reino es ley”. Dos colores están marcados sobre el talit: uno blanco y uno tejelet. Sobre estos dos colores se dijo: “Y debajo de Sus pies había como la apariencia de una obra de ladrillo de zafiro” (Éxodo 24:10).

“Obra de ladrillo” alude a la blancura del zafiro, que incluye dos colores: misericordia y juicio, blanco y negro, el tono oscuro del tejelet.

Nuestros sabios también aludieron a estos dos colores cuando enseñaron: “¿Desde qué momento del día se puede recitar el Shemá de la mañana? Desde que uno puede distinguir entre tejelet y blanco”. Esto se debe a que la “hija del Rey”, la recitación del Shemá, la unificación del Santo, bendito sea, comprende estos dos colores, correspondientes a los Nombres Divinos “Havaiá” y “A-do-nai”, misericordia y juicio.

Así como el Santo, bendito sea, abarca estos dos atributos, Havaiá y A-do-nai, misericordia y juicio, hay dos tronos: el trono del juicio y el trono de la misericordia.

El tiempo de los tzitzit y el Shemá

Otra explicación que algunos dan, y que quizás también está insinuada en el Zohar citado arriba, es que la mitzvá de recitar el Shemá matutino comienza cuando hay suficiente luz para distinguir entre blanco y tejelet. Como ya no tenemos el tejelet, la franja negra en la tela del talit puede servir para determinar si ya llegó el momento de leer el Shemá.8

Recordar la destrucción del Beit Hamikdash

Algunos explican que el negro es señal de duelo, y que las franjas negras sirven, por lo tanto, como recordatorio de la destrucción del Beit Hamikdash.9

Los tzitzit de Iosef

Algunos místicos explican que la “túnica” que Iaakov hizo para Iosef era en realidad un pequeño talit con tzitzit. Explican que la palabra פסים (pasim, que según una explicación minoritaria significa “rayada”) contiene las letras del nombre Iosef (יוסף), pero sin la letra vav y con el agregado de la mem final (ם). En guematria, la mem final tiene un valor numérico de 600, aludiendo al valor numérico tradicionalmente asociado con la palabra ציצית (tzitzit), que es 600. Junto con los ocho hilos y los cinco nudos, esto suma 613, correspondiente a las 613 mitzvot de la Torá.10

En base a esto, vemos que las franjas están asociadas con los tzitzit.

¿Por qué solo blanco?

Aunque hemos explicado las razones del talit con franjas, no estaría completo si no explicáramos por qué algunos tienen la costumbre de usar un talit completamente blanco, o uno con franjas blancas.

Existe un debate halájico sobre si los tzitzit deben coincidir tanto con la fibra como con el color de la prenda a la que están unidos, de modo que un talit rojo requeriría tzitzit rojos, un talit verde requeriría tzitzit verdes, y así sucesivamente, o si solo la fibra debe coincidir, pero no el color. La halajá sigue esta última opinión.

Sin embargo, en la práctica, se usan tzitzit blancos incluso en un talit de color. Algunos señalan esto como la razón para usar únicamente un talit completamente blanco, sin franjas negras ni azules, para que no haya ninguna duda sobre qué color de hilos colocar.11

Además, encontramos en el Talmud que cuando Di-s mostró los Trece Atributos de Misericordia, se envolvió en un talit como un oficiante, y la Escritura describe Su vestimenta como “blanca como la nieve”.

Sin embargo, la mayoría responde que la preocupación se refiere solo al color principal de la prenda. Mientras siga siendo una prenda “blanca”, no hay problema si tiene algunas franjas negras, y, según muchos, esto también satisface el aspecto cabalístico.12

La reunión de los exiliados

Si bien hemos explicado las razones detrás de las franjas negras como un recordatorio del tinte tejelet que ya no tenemos durante este tiempo de exilio, o como una forma de recordar la destrucción del Beit Hamikdash, vale la pena señalar que la tradición explica que las cuatro esquinas de la prenda de tzitzit aluden a la reunión de los exiliados desde los cuatro rincones del mundo, mientras que los tzitzit mismos aluden a la resurrección de los muertos, todo lo cual ocurrirá como parte de la Redención Final, ¡que suceda pronto, en nuestros días!13